Como ya habíamos adelantado hace algunos meses, Intel está desarrollando procesadores con GPU nativas compatibles con DirectX 11. Pues bien, la compañía californiana ya tiene una estrategia para el lanzamiento que competirá cabeza a cabeza con AMD y Nvidia.
El esquema para el ingreso al mercado de las tarjetas gráficas de alta gama está dividido en dos etapas:
Durante el 2012, la línea Ivy Bridge de Intel, compatible con DirectX 11, comenzará a incluirse en sus procesadores.
Luego, en el transcurso del 2013, la compañía ingresará con su segundo caballo de batalla, las placas Haswell, las cuales tendrán soporte para DirectX 11.1.
Gran noticia para los usuarios, ya que mientras más competidores haya, mayor deberá ser el esfuerzo de las empresas para acaparar una porción del mercado.







